El ser humano posee cinco sentidos (vista, oído, tacto, gusto y olfato) a través de los cuales consigue percibir estímulos procedentes del mundo exterior y elaborar respuestas que le permiten relacionarse con el entorno que le rodea.

La vista es, de todos, el sentido de uno de los órganos más complejos y mediante el cual se perciben aspectos del entorno:

  • La forma, la magnitud y la distancia de los objetos
  • Los colores
  • Los movimientos
  • La tridimensionalidad, las sombras y los claroscuros
Esquema de la estructura de la retina

Tradicionalmente se ha comparado el ojo con una cámara fotográfica. Para que se produzca la visión, es imprescindible que la luz procedente del exterior llegue a la córnea, la lente del ojo. La intensidad de la luz es modulada gracias al iris, que funciona como el diafragma de una cámara fotográfica. Las imágenes se enfocan gracias a una lente intraocular, el cristalino. Más tarde, la retina, una especie de película fotográfica, transforma estas imágenes en señales eléctricas que, a través del nervio óptico, se envían al cerebro, donde son procesadas.

Para lograr una buena visión, todas las partes tienen que funcionar correctamente.

La luz converge sobre la mácula de la retina a través del cristalino

El ojo es un órgano delicado y complejo, con forma de esfera ligeramente aplastada, protegida por el cráneo en las dos cavidades que se encuentran a cada lado del rostro.

Como se puede comprobar en la imagen, está formado por tres membranas con estructuras y funciones distintas: externa (protectora), intermedia (vascular) e interna (sensorial).

La membrana externa es muy gruesa y resistente. Tiene la función de proteger y contener, y se divide en dos partes: la esclerótica (que forma sus 5/6 partes) y la córnea (que ocupa el sexto remanente). La esclerótica es la parte blanca que se puede ver al mirar el ojo y la córnea, la superficie transparente que cubre el iris y que se mantiene húmeda gracias a las lágrimas.

La membrana intermedia la forman el cuerpo ciliar, el iris y la coroides. El cuerpo ciliar contiene un músculo (el músculo ciliar) que sirve para modificar la curvatura del cristalino y consigue que se adapte la visión de los objetos lejanos y cercanos.

El iris se sitúa delante del cristalino y tiene en la parte central un agujero (la pupila). La pupila se contrae y se dilata gracias a unos músculos que permiten que la entrada de luz en el interior del ojo sea siempre la necesaria para una visión correcta, y para proteger al ojo de un exceso de luz. Por eso, cuando estamos al sol, la pupila se contrae (se cierra) y cuando estamos en la oscuridad, se dilata (se abre).

La membrana más interna es la retina. Contiene dos tipos de células que absorben la luz, denominadas fotorreceptores: formados por 5.000.000 conos y 92.000.000 bastones.

En el centro de la retina se encuentra la mácula. Es pequeña y está formada por muchos conos y menos bastones. Es fundamental para la visión de cerca porque los conos permiten la visión diurna y precisa y nos ayudan a diferenciar los colores. En el centro de la mácula está la fóvea, constituida solo por conos y es la responsable de la visión en detalle.

Esquema de la retina
Por tanto, todas las patologías que dificultan las acciones cotidianas simples (leer, escribir, coser, etc.) y afectan a la parte central de la retina o mácula se denominan con el término “maculopatía”.
Consejos para cuidar la vista

Para tener una buena salud visual y garantizar que la vista nos dure muchos años, es recomendable seguir los siguientes pasos:

  • Realizar una correcta higiene diaria de los párpados.
  • Utilizar con frecuencia lágrimas artificiales preferiblemente sin conservantes y sin fosfatos.
  • Seguir una alimentación variada y saludable que incluya omega-3 y omega-6.
1 Alimentación variada y saludable
Se recomienda seguir una alimentación correcta y equilibrada, con el objetivo de asimilar determinadas sustancias que garanticen un efecto beneficioso para el organismo en general y para la vista en particular.
2 Vitamina A o Retinol
El beta-caroteno es un pigmento anaranjado que encontramos en la fruta y la verdura. Se encuentra en albaricoques, melocotones, melones, naranjas, palosantos, tomates, calabazas amarillas, zanahorias, pimientos rojos, guindillas, pimienta de Cayena, pimentón y guindillas secas; también en espinacas, achicoria y brócoli, aunque sean vegetales de hoja verde.

El beta-caroteno se convierte a nivel intestinal en vitamina A, esencial para el bienestar de la piel y de los ojos. Es una vitamina sensible al calor; por tanto, para prevenir su degradación sería adecuado comer alimentos que la contienen evitando cocerlos.

Una carencia de vitamina A puede generar molestias como un crecimiento óseo anómalo, sequedad ocular localizada en la córnea y en la conjuntiva, y problemas de reproducción.

Por el contrario, tomar durante largos periodos dosis excesivas de vitamina A determina la aparición de manifestaciones tóxicas en adultos (anorexia, descamación cutánea, dolores óseos y articulares) que vuelven a aparecer al poco tiempo de interrumpir la toma.

3 Otras vitaminas
 

Otras vitaminas

También es importante consumir vitaminas como:

  • Vitamina C: presente en alimentos como el pimiento rojo, kiwi, naranja, frutos rojos.
  • Vitamina E: se encuentran principalmente en aceites (sésamo, onagra, borraja, girasol, oliva…), alimentos ricos en grasas insaturadas como el aguacate y frutos secos y semillas como las avellanas.
  • Vitamina D: la principal fuente es su formación en el cuerpo a través de la luz solar. Aun así, podemos encontrarla en algunos alimentos como los pescados grasos (atún, salmón, caballa…), el hígado, el queso, la yema de huevo y los hongos.
  • Vitamina B6: presente de forma natural en el arroz integral, el maíz, el plátano, la carne, el ajo y los garbanzos.
  • Vitamina B9: principalmente en verduras como espárragos, brócoli, habas y alubias.
  • Vitamina B12: podemos encontrarla en productos de origen animal, como el queso, huevos, leche, carne de vacuno e hígado.
4 Luteína y zeaxantina
Alimentos como el germen de trigo, las ostras, el chocolate y el cordero son ricos en zinc.
5 Zinc
Son miembros de la familia de los carotenoides y representan los constituyentes fundamentales del pigmento macular.

El efecto principal de la combinación luteína/zeaxantina es la reducción del 10% del riesgo de degeneración macular seca.

Considerando las evidencias globales, la combinación luteína/zeaxantina ha mostrado propiedades antioxidantes y la capacidad de hacer de filtro para la luz ultravioleta y la luz azul, que son las más dañinas a nivel de la retina.

6 Ácidos grasos omega-DHA/EPA
Los ácidos grasos de cadena larga omega-3 y omega-6 pueden ayudar a prevenir los daños en la retina causados por la oxidación, la inflamación y el envejecimiento normal, factores todos que contribuyen al desarrollo de la Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE).

Las sardinas, algas, salmón y atún son pescados ricos en omega-3, mientras que el aceite de sésamo, onagra, borraja y aguacates son ricos en omega-6.

7 Resveratrol
El resveratrol es una sustancia que se encuentra en la piel del grano de uva. Se le atribuye una acción antitumoral, antiinflamatoria y de fluidificación de la sangre, lo que puede limitar la aparición de placas trombóticas.

El resveratrol tiene una acción antioxidante superior a la de otros antioxidantes conocidos como la vitamina C y la vitamina E.

A nivel ocular, diversos estudios demuestran que el resveratrol protege la retina con su acción antioxidante y evita la formación de los neovasos típicos de la forma húmeda de la DMAE: por ello se incluye en algunos complementos alimenticios para el bienestar ocular.